DR J.J. SOPEÑA NUALART
Hospital Sagrat Cor
Es una enfermedad inflamatoria de los bronquios, a menudo desencadenada por
una reacción de hipersensibilidad (ALERGIA) a diferentes antígenos.
Las células bronquiales inflamadas liberan substancias químicas, responsables
del espasmo bronquial que dificulta el paso de aire.
La inflamación de los bronquios y el broncoespasmo se traduce en los síntomas
de tos, respiración silbante, dificultad respiratoria, etc. Aunque es un
proceso reversible, a menudo es recurrente. La frecuencia, intensidad y reversibilidad
de las crisis es muy variable. La gran variación interindividual define
una enfermedad diferente para cada individuo afecto.
Afecta a un 5-10% de la población europea. Se trata de una enfermedad crónica
que puede manifestarse desde los primeros años de vida, acostumbra a mejorar
en la pubertad, pudiendo volver a manifestarse en la vida adulta.
Las substancias que más frecuentemente desarrollan fenómenos de hipersensibilidad
(Antígenos) son: ácaros del polvo doméstico; epitelio
de animales como gatos, perros, hámsters, conejos, caballos, etc; polen
de gramíneas; polen de hierbas y malezas (parietaria, césped); polen
de árboles (olivo, pinos, ciprés); ocasionalmente ciertos alimentos,
o conservantes alimentarios.
El antígeno puede ser de origen laboral, especialmente en industria químicas,
farmacéutica y textil. No es infrecuente la existencia de alergia a algunos
fármacos como la aspirina, sus derivados y otros antiinflamatorios, antibióticos,
etc. Algunos antihipertensivos pueden precipitar crisis asmáticas.
El aire frío y el ejercicio brusco son desencadenantes frecuentes. Las
crisis de asma acostumbran a ser más frecuentes al levantarse, en las primeras
horas de la mañana y al atardecer.