Expertos apuntan que es la Atención Primaria quien debería realizar la mayor parte de estas pruebas, pero reclaman programas sólidos de formación para que se lleven a cabo de forma correcta
INFOMEDPRESS. Abril 2004
La espirometría es la herramienta básica para detectar la enfermedad
pulmonar obstructiva crónica; y conseguir el diagnóstico precoz
de esta patología es uno de los objetivos de los especialistas en neumología,
tal y como se ha puesto de manifiesto durante el IX Simposio sobre Enfermedad
Pulmonar Obstructiva Crónica que se celebra estos días en Barcelona.
Durante la celebración de este simposio se ha hablado de la necesidad
de llevar a cabo programas de formación "sólidos"
el manejo de la espirometría para evitar errores y ajustarse a los
criterios establecidos internacionalmente sobre como practicarla. Según
un estudio del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona), y en palabras
del doctor Pere Casan, médico adjunto del Servicio de Neumología
de este hospital, "entre un 20 y un 30% de las espirometrías no
siguen correctamente los criterios internacionales establecidos al respecto".
De hecho, el doctor Casan reconoce la "rigidez" de estos criterios
y la "dificultad" que comporta seguirlos al pie de la letra. Entre
otras cosas establecen cuál tiene que ser el nivel de preparación
del técnico, la calidad del equipo o las distintas condiciones en que
se puede encontrar el enfermo. "Los principales errores que se dan al
realizar una espirometría están relacionados con los criterios
de inicio y finalización de la prueba, con la duración total
de la misma, en si el paciente presenta náuseas o es poco colaborador…",
explica el doctor Casan. Y es que, así como en otras pruebas, como
pueden ser los análisis de laboratorio, medir la presión arterial
o el electrocardiograma, no se requiere la colaboración del paciente,
en la espirometría se necesita del voluntarioso de quien debe someterse
a ella.
Detectar de forma precoz esta enfermedad pasa, entonces y en opinión
de los expertos, por la generalización de la espirometría en
el ámbito de la Atención Primaria. Según el diplomado
en enfermería del Servicio de Neumología del Hospital Clínic
de Barcelona, Felip Burgos, "en la Atención Primaria se encuentra
el futuro de la aplicación de esta técnica". De la misma
opinión es el doctor Casan, quien afirma que "al tratarse de una
prueba básica tiene que estar al alcance de los médicos de Atención
Primaria". En este sentido, el neumólogo del Hospital de la Santa
Creu i Sant Pau señala que últimamente se ha hecho un esfuerzo
para dotar los centros de Atención Primaria con espirometrías.
Además, las nuevas tecnologías que permiten una comunicación
bidireccional, como es el caso de Internet, suponen, según Felip Burgos,
"una gran oportunidad para que se realicen espirometrías desde
los centros de Atención Primaria con la posibilidad de estar interconectados
con el hospital de referencia, que puede dar apoyo cuando aparezca alguna
duda en la utilización de la técnica".
Detección de pacientes de riesgo
¿De qué tipo de paciente debería sospechar el médico de Atención Primaria? Según el doctor Josep Morera Prat, presidente de este IX Simposio sobre Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, una persona que ha fumado un paquete diario durante al menos 5 años tendrá algún problema respiratorio y es un candidato para la realización de la prueba. Y es que el médico general se encuentra en una posición privilegiada "porque conoce el paciente, la cantidad de cigarrillos diarios que fuma y el posible riesgo que puede tener para el desarrollo de la enfermedad", asegura Morera, también jefe del Servicio de Neumología del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barce3lona). La detección de pacientes de riesgo y la posibilidad de llevar a cabo espirometrías ya en el primer nivel asistencial contribuiría, en opinión de este neumólogo, a reducir el infradiagnóstico de la EPOC, actualmente valorado en torno al 80%.
Necesidad de una formación sólida
"Falta un programa serio para aprender el uso de la espirometría", afirma el doctor Pere Casan. Comenta que "actualmente existen cursos, cursillos, conferencias pequeñas,… en definitiva tenemos mucha formacioncita pero no una formación sólida". Entre las causas de esta situación el experto alude a la presión asistencial que caracteriza los centros de AP e impide la posibilidad que un profesional pase más de una semana fuera de su lugar de trabajo para formarse en este sentido. "Es un problema de organización", añade el doctor Casan, "si hubiera sustitutos esto no pasaría, pero éste ha sido siempre uno de los principales problemas de la sanidad, que no se la tiene en cuenta y no se dedican suficientes recursos".