Los científicos buscan actualmente marcadores que permitan diagnosticar precozmente este tipo de cáncer y detectar los pacientes con riesgo para desarrollar la enfermedad
INFOMEDPRESS. abril 2004
Diversos trabajos científicos han demostrado que la mortalidad por
cáncer de pulmón a los 5 años del diagnóstico
llega hasta el 85-90% de los casos. Además, esta cifra se ha mantenido
inalterable en los últimos 15 años. Teniendo en cuenta que la
incidencia y la mortalidad en Europa por cáncer de pulmón está
entre 30 y 100 casos por cada 100.000 habitantes, y que incluso 15 años
después de haber abandonado el hábito un ex fumador continúa
teniendo riesgo para su desarrollo, desde hace unos años se ha abierto
una línea de investigación a la búsqueda de métodos
que permitan diagnosticar precozmente este cáncer, así como
otra línea para la investigación de nuevos marcadores que permitan
distinguir aquellas personas de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.
Algunos de estos trabajos se han fijado en pacientes con enfermedad pulmonar
obstructiva crónica (EPOC), dado que comparten uno de los principales
factores causantes de ambas patologías, el tabaco. Según el
doctor Antoni Rosell, neumólogo del Hospital Germans Trias i Pujol
de Badalona (Barcelona), "estos trabajos indican que un paciente con
EPOC tiene entre 2 y 4 veces más riesgo de sufrir también un
cáncer de pulmón". Asimismo, uno de estos estudios establece
también que "el cáncer de pulmón llegará
entre 5 y 7 años antes en pacientes con EPOC de lo que llegaría
en pacientes con función pulmonar normal". Además se ha
demostrado que cuanto mayor es la obstrucción, más se incrementa
este riesgo, "sobre todo si la función pulmonar está a
niveles inferiores al 50%", puntualiza Rosell.
Se puede considerar, tal y como se ha puesto de manifiesto en el IX Simposium
sobre EPOC que se ha llevado a cabo los días 1 y 2 de abril en Barcelona,
que sufrir EPOC es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer
de pulmón. Sin embargo, ha explicado el doctor Rosell, "se necesitan
más variables y marcadores para iniciar estudios de cribaje de cáncer
de pulmón". Por otro lado, las guías de práctica
clínica que se usan actualmente "no contemplan la posibilidad
de realizar un cribaje en cáncer de pulmón", asegura este
neumólogo, y añade que "necesitamos desarrollar estudios
científicos serios que permitan un cambio en guías de esta envergadura".
Por tanto, las investigaciones se orientan actualmente a la búsqueda
de nuevos marcadores, pero también, como reconoce el experto, "a
la investigación de nuevas moléculas que puedan actuar de alguna
manera en la prevención del cáncer de pulmón". En
este sentido, ya se llevaron a cabo algunos estudios que analizaron la posible
capacidad quimiopreventiva de la vitamina A y la acetilcisteína, aunque
todos dieron como resultado que estos principios no protegían los pacientes
con riesgo de cáncer de pulmón. Hoy en día, explica el
doctor Rosell, "se investiga una segunda generación de tratamientos
destinados a bloquear la carcinogénesis, o dicho de otra forma, destinados
a bloquear el inicio de un proceso cancerígeno. Algunas de las moléculas
estudiadas en este sentido, siguiendo con las explicaciones de este experto,
son los inhibidores de la COX-2 o los inhibidores de los receptores del factor
de crecimiento epidérmico (EGFR), para poner algunos ejemplos, aunque,
como reconoce el doctor Rosell "todas ellas se encuentran todavía
en una fase de estudio muy preliminar".